Quiénes somos
Si deseas unirte a nosotros como cytcerone, con tus propios artículos y opiniones, esperamos noticias. Y si estás de paso o dejas comentarios, muchas gracias por tu visita.
Beatriz Sandiás Leite
Soy aspirante a cytcerone y me declaro culpable de esta idea. Me gano el pan como ingeniero de sistemas pero estudié ciencias físicas, especialidad geofísica, y mis inquietudes me llevaron a un máster en comunicación de ciencia y tecnología. Allí presenté un proyecto que ya rondaba por mi cabeza desde hace tiempo y este portal, en su primera versión, fue una parte de él. Hoy continúo con ello y si me atrevo es gracias al apoyo de mi familia y de algunos amigos que, además, son unos profesionales como la copa de un pino.
Raúl Muñoz Cobacho
Raúl es nuestro administrador de sistemas, "informático" de profesión y por vocación, adora las herramientas de software libre y código abierto. Cuida, mima y vigila, con arte y esmero, las entrañas de este portal. Todo lo que hay entre bastidores, la parte más ardua, está en sus manos y en sus servidores. Él aún no lo sabe pero tiene alma de comunicador, hasta cuando habla en clave técnica logra que los profanos le entendamos. La ciencia le atrae tanto como la tecnología y quizás por ello aceptó ser el maquinista de este tren.
Domingo Berrón Montero
Analista y programador, matemático de formación, Domingo es otro amante de la tecnología que no olvida su interés por la ciencia. Como testigo y cómplice de este proyecto él ha sido el primer implicado en cytcerones, desde que apenas era una idea. Los albores del portal se vieron en su "laboratorio", probó herramientas y nos enseñó a utilizarlas. Cual buen mentor, permanece a la escucha dispuesto a echarnos un cable si es menester.
Rosa M. Herrera Merino
La física es fascinante, lo mismo podría afirmar de las matemáticas y casi que también del resto de las ciencias. Combinan la curiosidad, la imaginación, el diálogo, la belleza y algunos otros recursos atractivos. A mí me parece que mostrar la ciencia a las personas es como poner al alcance de sus manos un tesoro inmenso y una fuente ilimitada de alegría. Me animo desde aquí a encontrarme con vosotros en este afán de aprender, para intercambiar conocimientos.

