opinión

Dejarle hacer, sin intervenir demasiado

No indicarle cómo experimentar, del mismo modo que no le explicamos cómo jugar. Dejarle hacer, sin más, ya llegará el momento de enseñarle cómo se utiliza ese embudo o aquel colador. Concederle este tiempo de experimentación libre, antes de lanzarse a dar instrucciones y “dirigir”, es lo más difícil pues el pasado pesa y el modo en que aprendimos también. Pero intentarlo vale la pena, basta con estar ahí, cerca.
 
Crédito de foto: cytcerones
 

Una nueva forma de enseñar matemáticas

Que la probabilidad y la estadística sean el gran objetivo en la enseñanza de las matemáticas, en lugar del tradicional cálculo, es la propuesta de Arthur Benjamin, matemático también conocido por sus sesiones de matemagia. Lo transmite con entusiasmo y convicción en esta breve conferencia (3 min).

Gattaca, reservado para la excelencia genética

Cartel de la película Gattaca (1997)Tiene más de una década de vida y sin embargo aún provoca debates. Es “Gattaca” (1997), una película de Andrew Niccol que al parecer pasó sin pena ni gloria por cartelera. Fue después, a partir de su edición para vídeo y DVD, cuando más interés suscitó tanto en círculos científicos como en los medios de comunicación. Y es que esta obra cinematográfica, enmarcada en “un futuro no muy lejano”, no suele dejar indiferente al espectador porque trata de miedos candentes; la manipulación genética y la discriminación social que para ella podemos imaginar. 

Perder el miedo a las fórmulas

Respeto sí, miedo no. A las fórmulas hay que ponerlas en su sitio. Está muy extendida, y yo creo que de manera interesada, la idea de que para divulgar hay que prescindir de las fórmulas. No comparto esa idea y no estoy segura de que sea bueno seguir alimentando el temor de las personas a enfrentarse a esa herramienta de trabajo tan valiosa.

Consideraciones corrientes sobre gente de la ciencia

Existe, me parece, la creencia generalizada de que los científicos son personas con talento muy especial, en relación de gran superioridad con el que poseen el común de los humanos. Y si bien esta apreciación es cierta en el caso de los más grandes, no es la norma general en los buenos científicos anónimos que hacen con su trabajo progresar día a día sus respectivas disciplinas. 
Naturalmente que están dotados de una buena dosis de talento, pero tan importante como el don natural es la constancia, la dedicación y el empeño que hay tras casi todos sus trabajos. Pero, claro se me puede objetar, que eso ocurre en cualquier actividad humana; tras la calidad o el buen hacer hay dedicación continuada, entusiasmo y mucho entrenamiento, estudio, reflexión. 
La condición humana no puede invertir constancia sistemáticamente de forma prolongada en tareas que no le produzcan satisfacción. Por eso los científicos que gustan de su ciencia se entregan a ella, como los deportistas buenos o como los buenos carpinteros. Y sobre todo como los artistas. 
La actividad creativa requiere intensidad, pero es agotadora, y eso lo saben muy bien los artistas; no es un privilegio exclusivo de los científicos.

"Pó de estrelas" de Xurxo Mariño

Ciencia y poesía comparten honores en la encuesta del Libro Gallego del Año. Lectores galaicos sitúan a "Pó de estrelas", del neurocientífico Xurxo Mariño Alfonso, en el mismo pódium que al poemario "Estúrdiga materia", de Luis González Tosar. Buena noticia para los amantes de la ciencia.

"Pó de estrelas" recopila los artículos de divulgación que Xurxo Mariño publica en la sección "Os dados do reloxerio" del portal culturagalega.org. Se trata de una segunda apuesta del Consejo de Cultura Gallega, que ya en el 2005 lanzó una obra con las primeras colaboraciones de este profesor de Biología de la Universidad de La Coruña y miembro investigador de Neurocom, grupo de neurociencia y control motor que estudia el funcionamiento del sistema nervioso.

Espacios de ciencia, una propuesta cultural

La ciencia es cultura y si en esta sociedad tecnológica que vivimos se están forjando nuevas culturas, la ciencia y la tecnología no pueden quedarse fuera de ellas. Imaginemos entonces un espacio de encuentro, un entorno informal, ameno, donde se puedan desarrollar inquietudes científicas y un espíritu crítico ante la ciencia y la tecnología, sin rígidas cargas académicas, sin mitos ni pudor, donde se vuelva a descubrir que la ciencia es un vecino más, accesible cada día con actividades de ocio y cultura, y hasta posible en el lenguaje coloquial. Porque en nuestros barrios, en nuestro tiempo de ocio hay espacio para la ciencia.

"Sunstorm" de Clarke y Baxter

"Sunstorm" se publicó en el 2005. Es el segundo libro de una serie, conocida como "A Time Odyssey", y parece ser que no se ha traducido al castellano. ¿Con qué probabilidad se traducirá? Es difícil imaginarlo. Las críticas de algunos lectores no son favorables. Dicen sentirse decepcionados. Argumentan que la conexión con el primer libro, "Time's Eye", no existe realmente, que no se responde a ningún enigma precedente. Dicen también que los personajes no tienen fuerza, que les falta carisma.

Hacker de corazones

Marcapasos. MedtronicMantener la calma y levantarse de la mesa antes de perder hasta lo que no tenemos son dos consejos del póquer, entre otros juegos, que bien podrían aplicarse al ámbito de la ciencia y la tecnología. Cada avance, cada paso, esconde amenazas. Las mejoras en telemedicina también tienen su lado oscuro. Algunos tecnólogos intentan adelantarse y buscando lo mejor se preparan para lo peor. Descubren así que a la larga lista de “objetos” vulnerables al ataque de un hacker hay que añadir el corazón.

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