Gracias a la Luna

Una historia plagada de complicidad y armonía
 La historia de la Luna es inseparable de la historia de la Tierra. Lo que la Tierra y sus organismos vivientes son, en gran medida lo son gracias a la Luna. Del mismo modo, la Luna también debe su estructura, su posición y su naturaleza a la vecindad de nuestro planeta.
Se han ido elaborando diversas teorías acerca del nacimiento de la Luna, que han sido modificadas a medida que iban incrementándose y refinándose los conocimientos sobre el Sistema Solar. En la actualidad, parece mejor acogida la teoría según la cual el origen de la Luna se sitúa en una gran colisión de un cuerpo planetario de dimensiones equiparables con la Tierra, en la época en que se estaba configurando nuestro sistema planetario. De los restos planetarios de esa gran colisión se formaría este vecino nuestro tan querido, la Luna.  

 
La cara oculta de la Luna y la estabilidad planetaria
El hecho de que el satélite muestre siempre la misma cara al planeta no es infrecuente en el Sistema Solar, responde a una estructura física que proporciona enorme estabilidad al sistema formado por los dos cuerpos, el fenómeno llamado resonancia es bien conocido por cualquier estudiante que haya pasado por los movimientos periódicos y lo encontramos reiteradamente en muchos otros casos en nuestro sistema planetario.
Algunos autores (Celletti and Perozzi) se refieren a la gran cantidad de configuraciones resonantes como el resultado de un proceso evolutivo en las configuraciones, una especie de “selección natural”  que se da en el sistema planetario. Hasta tal punto es importante la resonancia entre los movimientos de los cuerpos que constituyen el sistema solar en general y (el sistema Tierra-Luna en particular) que este fenómeno parece modelar la dinámica del propio sistema.
Por otra parte, se revela que la observación de la resonancia está siendo muy útil para el estudio de otros sistemas estelares, pues la detección de los primeros planetas extrasolares se pudo efectuar gracias a que se encontraban estructuras resonantes en algunas de las estrellas observadas.  
 
Las mareas y la vida
Un fenómeno muy interesante debido a la relación Tierra- Luna es el de las mareas, algunos estudios sobre el mismo le conceden tal importancia que indican que este proceso1 pudiera haber contribuido al nacimiento de la vida en nuestro planeta. Hace 4000 millones de años, la Luna orbitaba mucho más próxima a la Tierra que en la actualidad y eso hacía que las mareas fuesen más frecuentes y de mayores proporciones, lo que a su vez influía fuertemente en la salinidad del borde costero que sufriría constantemente enormes fluctuaciones, lo cual provocaría continuas asociaciones y disociaciones de cadenas moleculares algunas de las cuales alcanzaron capacidad de autorreplicarse (como sucede con el ADN y el ARN). De momento todo está en fase de estudio, ya se verá, los científicos tienen la última palabra.
 
1. Los fenómenos mareales se producen también en tierra firme pero son menos perceptibles.

0
Su voto: Nada

Inicio de sesión

Comentarios recientes

Términos de uso

Creative Commons License
Los textos elaborados por cytcerones están bajo una licencia de Creative Commons.

Conectados

En este momento hay 1 usuario y 1 invitado conectados.